Google+ Followers

martes, 31 de enero de 2017

¿Era Marilyn Monroe más inteligente que Einstein?




¿Era Marilyn Monroe más inteligente que Einstein?

Cuando Marilyn Monroe tuvo la oportunidad de conocer a Albert Einstein, le hizo la siguiente pregunta: “¿Qué dice, profesor, deberíamos casarnos y tener un hijo juntos? ¿Se imagina un bebe con mi belleza y su inteligencia?”. Einstein esbozó una sonrisa y le contestó, muy seriamente: “Desafortunadamente, me temo que el experimento salga a la inversa y terminemos con un hijo con mi belleza y con su inteligencia”.

Esta anécdota ocurrió en 1949 y resulta simpática, no tanto por la ocurrencia de Einstein, sino por su propio error. Marilyn Monroe tenía un cociente intelectual de 165, cinco puntos por encima al de Einstein, pero nadie a priori podría suponerlo. ¿Por qué? Por un simple motivo: los estereotipos. Einstein era un genio en física, en algo que a la mayor parte de los mortales se nos hace muy complicado de entender. Marilyn, sin embargo, era actriz, rubia, con unas curvas que la hicieron famosa en el mundo entero y con un trabajo, el cual no parece que fuera tan complicado como el del físico. Creemos que en determinadas profesiones la inteligencia no resulta tan necesaria para triunfar y nos fijamos en otras cosas.

Y todo ello sucede porque contemplamos la realidad bajo ciertos estereotipos, aunque no seamos conscientes de ellos.

Este texto lo leí ayer, y es un fragmento del artículo "Por qué pensamos que Marilyn Monroe era menos inteligente que Einstein" publicado en EL PAIS por la magnífica escritora Pilar Jericó.

Lo podéis leer entero en:


“Que disfrutéis de un precioso martes en Armonía”

lunes, 30 de enero de 2017

¿Te callas tus problemas?




Si te encuentras mal y cierras muy fuerte los ojos y la boca ¿Te desaparecen los problemas?

Si haces esto los problemas se enquistan en nuestro interior, crecen como tumores. Si respondes un “bien” a un “¿Cómo estás?”. Si miras hacia otro lado, si no escuchas a tu interior, si te niegas a hablar de lo que te preocupa, los problemas no se evaporan. Todo lo contrario estás construyendo un muro a tu alrededor que te aísla y no te ayuda en nada.

Contar lo que te pasa a un amigo, familiar o persona de confianza, es recibir el calor de esa persona que te entiende y te quiere. Esa carga que llevas a tus espaldas al sacarla se hace menos pesada.

Ya va siendo hora de aprecies la importancia de expresar tus problemas, tus sentimientos. La educación tiene mucho que ver en esta cuestión. A compartir los sentimientos se aprende desde niños. Cuando en la infancia se ha crecido con unos padres que no se demostraban afecto, donde la madre callaba cuando se sentía deprimida y sola, hoy son adultos con un problema para transmitir aquello que sienten.

Reprimir lo que sientes puede generar enfermedades físicas y mentales. Vivir almacenando nuestros problemas emocionales puede llegar a deteriorar seriamente las relaciones con las personas que queremos.

La próxima vez que alguien te pregunte “Cómo estás?” Atrévete a decir “Estoy mal”. Te darás cuenta que no estás solo o sola. Tus heridas se aliviaran. Déjate coger la mano, que te abracen… deja que sentimientos, lagrimas e incluso risas broten de tu interior…

¡Que tengas un bonito día en Armonía!

viernes, 27 de enero de 2017

Hijos Adultos De Padres Alcohólicos






Hijos Adultos De Padres Alcohólicos
(Adult children of alcoholics)

En este libro, Janet Geringer Woititz, fundadora del movimiento de hijos adultos de alcohólicos, ofrece valiosa información para todas aquellas personas de edad madura provenientes de familias disfuncionales.

Desde hace diez años, Janet G. Woititz abrió nuevas vías en nuestra manera de comprender lo que significa ser hijo adulto de un alcohólico y los conflictos que esto representa.

Las notas que vienen a continuación están extraídas del Ensayo de Rogelio Zambrana sobre este libro. Si tenéis interés en leer el ensayo completo lo podéis ver en este enlace:




“Los más cercanos son quienes sufren más
Woititz

El nido ideal que se debe ofrecer a todo niño se desvirtúa totalmente cuando los progenitores son alcohólicos. Todo, sus pensamientos, actitudes y sentimientos se ven afectadas por la influencia del alcohol de sus padres.

Crecen en un ambiente lleno de ansiedad, viven el dolor y remordimiento resultante; y más aún, se sienten culpables del mismo. Los niños se atribuyen responsabilidades de adultos y aprenden conductas propias de adultos, muchas de ellas propias de alcohólicos, como la mentira y la manipulación.

¿Cómo afecta el alcoholismo de sus padres cuando son mayores de edad?

1. Los hijos adultos de alcohólicos tienen que adivinar cuál es la conducta normal.

2. Les cuesta llevar un trabajo a término.

3. De adultos mienten cuándo sería de fácil decir la verdad.

4. Los hijos adultos de alcohólicos se juzgan sin piedad.

5. Les cuesta trabajo divertirse.

6. Se toman demasiado enserio a sí mismos.

7. Tienen un trabajo enorme para tener relacione íntimas.

8. Es usual que reaccionen de modo exagerado a los cambios sobre los cuales no tienen dominio.

9. Constantemente tratan de obtener aprobación y afirmación.

10. Se sienten diferentes a otras personas.

11. Los hijos adultos de alcohólicos pueden ser muy-responsables o muy-irresponsables.

12. Estas personas son extremadamente leales incluso ante pruebas de que tal lealtad no es merecida.

13. Y debido a que crecieron aceleradamente, son impulsivos.

La persona adulta que ha sufrido en su infancia el alcoholismo en sus progenitores acostumbra a sufrir factores que interrumpen, desvían, o bloquean el desarrollo personal como individuo y suele no saber cómo librarse de estos bloqueos.

¡Que tengas un fin de semana en Armonía!

miércoles, 25 de enero de 2017

HYGGE ¿Qué es?





Ahora los daneses le han puesto nombre a una situación que siempre me ha gustado.

“HYGGE” (se pronuncia algo así como ‘hooga’, perdón por mi mal acento).

¿Y que es HYGGE? Es tan difícil de explicar como de pronunciar, se podría traducir como ‘intimidad’. En esencia esta palabra significa crear un ambiente cálido y disfrutar de las cosas buenas de la vida, con buena gente.

El hygge son aquellos momentos de sosiego y felicidad producidos al hacer pequeñas cosas cotidianas con atención plena.

El hygge es una actitud que ayuda a dejar por un momento las obligaciones diarias y las preocupaciones y dedicarse a uno mismo o los seres queridos en un entorno acogedor.

El cálido resplandor de la luz de las velas es hygge, una cena con los amigos es hygge. Leer en soledad ese libro que te apasiona es hygge.
Disfrutar del aroma y el sabor de una buen café es hygge.

El momento hygge para cada persona es diferente, aunque siempre para todos es un premio emocional. Es concederse premios no materiales, sino afectivos. Evitando, por supuesto, las interrupciones digitales como el móvil o internet, centrándonos en la lectura del libro que estamos leyendo, o escuchando la música que hemos puesto, o participando con todos los sentidos en la conversación que mantenemos con los amigos.

Ya es mucho el tiempo que aconsejo esta estrategia a todos y ahora por fin ya se cómo llamarla “HYGGE”.

¡Disfrutar de este precioso día en Armonia!

Las 10 gotas... más leídas en la última semana

Las 10 Gotas... más populares