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domingo, 25 de noviembre de 2012

No tengas miedo a los cambios



Así como el hierro se oxida por falta de uso, también la inactividad destruye el intelecto.

Leonardo Da Vinci


A menudo nos sorprendemos a nosotros mismos repitiendo una y otra vez un mismo tipo de  comportamiento sin que podamos evitarlo.

Casi sin darnos cuenta y a pesar de nuestros esfuerzos por cambiarlo, “algo” nos empuja a experimentar situaciones que nos provocan viejas emociones, a adoptar conductas repetitivas que no nos satisfacen o a reproducir  cierto tipo de relaciones insatisfactorias.

Muchas veces uno de los mayores obstáculos a la hora de hacer un cambio importante, o de arriesgarte a hacer algo diferente es la incertidumbre o, en concreto, el miedo a lo que pueda pasar, a no ser capaz de superarlo, y al fracaso. El problema es que la incertidumbre va a estar siempre ahí. Solemos comportarnos como en el chiste de dos ranas que lei en el libro de "Coaching con PNL" de Joseph O´Connor y Andrea Lages


Hay un chiste sobre dos ranas. Una recorre saltando un profundo surco dejado por un tractor. La otra la ve allá abajo y le grita:

- ¡Eh! ¿Qué estás haciendo ahí abajo? Aquí arriba se está mucho mejor, hay más comida.

- No puedo subir - le responde la otra.

- Déjame ayudarte - le ofrece la de arriba.

- No. Déjame en paz. Aquí estoy bien y también hay comida.

- De acuerdo - dice la otra rana - , pero aquí arriba hay mucho más espacio para explorar y moverse.

- Aquí abajo tengo todo el espacio que necesito - mantiene la de abajo.

- ¿Y qué me dices de relacionarte con otras ranas? - argumenta la de arriba.

- De vez en cuando baja algunas hasta aquí, y si no, puedo gritarles a mis amigas de ahí arriba.

Finalmente la rana de arriba abandona su empeño y se va, dando brincos. Al día siguiente, ante su sorpresa, se encuentra con la rana de abajo saltando a su lado.

- Oye - le grita - , creí que ibas a quedarte en ese surco. ¿Qué ha pasado?

- ¡Que venía un camión!

Algunas personas necesitan el equivalente de un camión para moverse.

¿Y tú?... ¿Esperarás a que venga el camión para cambiar?












2 comentarios:

  1. Si no arriesgamos, no nos equivocamos,....pero si no vivimos plenamente, nunca podremos comprobar lo lejos que podemos llegar .

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  2. Quizás no debamos cambiar sino, tan solo asumir y potenciar...

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