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domingo, 22 de julio de 2012

El cáncer de mama y la autoestima




Tumor, cáncer, metástasis… son palabras que asustan. El descubrir ese bultito  en el pecho supone una avalancha de sentimientos: incertidumbre, inseguridad, miedo, angustia…
para más adelante dar paso a una realidad que parece irreal: “tiene usted cáncer de mama”.  ¿Por qué a mí?, ¿cómo se lo cueto a mis hijos?, ¿me tiene que quitar el pecho?, ¿se me caerá el pelo?, ¿me curaré?, ¿y a partir de ahora qué…?

El cáncer de mama es una enfermedad que tiene repercusiones en varias dimensiones de la vida: en el entorno familiar, social, laboral pero sobre todo en la mujer que lo sufre.

La autoestima suele verse afectada como consecuencia de todo el proceso y los cambios que el cuerpo sufre. Ante una enfermedad como el cáncer de mama es normal que la autoestima se resienta.

A todas estas mujeres que la han o la están sufriendo me gustaría regalarles una historia que he encontrado en Internet y que deseo que les sirva para no sentirse solas. Hay muchos seres queridos que las aman.

Un señor de alrededor de 50 años entró discretamente a un café y se sentó en una mesa desocupada. Antes de hacer su pedido, se percató de un grupo de hombres más jóvenes sentados en una mesa cercana, se estaban riendo. Le resultó obvio que se estaban riendo y burlando de él. No tardó demasiado en recordar que llevaba puesto un pequeño lazo rosado colocado sobre la solapa de su chaqueta y que éste era el motivo de las risas.

Al principio los ignoró, pero las risas comenzaban a irritarlo. Miró a uno de ellos, señaló su lazo y le preguntó: “¿Esto te causa gracia?”

Con eso, los hombres se miraron entre sí, desconcertados. Aún tratando de contener la risa, uno de ellos le contestó: “No lo tomes a mal, sólo comentábamos lo lindo que te queda el moño rosado con ese saco azul”.

Con un gesto amistoso, el señor invitó al bromista a sentarse a su mesa. Incómodo como estaba, el joven aceptó, sin saber bien para qué.

Con voz muy calmada, el señor le explicó: “Llevo puesto este lazo rosado para alertar a todos sobre el cáncer de mama. Lo llevo puesto en honor a mi madre.”

“Señor, perdone usted. ¿Su madre murió de cáncer de mamas?”. “No, no está muerta. Felizmente está viva y muy bien de salud. Pero fueron sus senos los que me alimentaron cuando era un bebé. Y en sus senos fue donde descansé mi cabeza cuando estaba atemorizado o triste cuando era un niño pequeño. Estoy muy agradecido por los senos de mi madre por la salud de la que goza hoy.”

“Hummm”, contestó el joven, “¡claro!”. “También llevo puesto este lazo rosado en honor a mi esposa”, siguió el señor. “¿Ella también está bien?”, preguntó el muchacho.

“Oh, sí. Ella está perfecta. Y con sus senos alimentó y nutrió a nuestra hermosa hija hace 23 años. Estoy muy agradecido por los senos de mi esposa y por su salud.” “Entiendo. Así que supongo que también lo llevas puesto en honor a tu hija.”

“No, ya no puedo llevarlo puesto en honor a mi hija, para eso es tarde. Ella falleció de cáncer de mamas hace un mes. Ella creyó que era demasiado joven para tener cáncer de mamas. Así que, cuando casualmente se notó un bulto, lo ignoró. Ella pensó que como no le causaba dolor, no había nada de qué preocuparse.”

Ahora abatido y avergonzado, el joven le dijo, “Oh! señor, cuánto lo siento...” “Por eso, en memoria de mi hija, también llevo puesto este pequeño lazo rosado, porque me permite otorgarle a otros una oportunidad que yo ya no tengo. Así que ahora, anda y conversa esto con tu esposa y tu hija, tu madre y tu hermana, así como también con tus amigos.”

“Y toma...” El señor metió su mano en el bolsillo y sacó otro pequeño lazo rosado y se lo entregó al hombre joven. El muchacho miró el lazo que le fue entregado y levantando su cabeza le pregunto al señor: “¿Me ayuda a ponérmelo........?”

A veces es difícil contar nuestra propia historia. Pero llevar el mensaje de lo que hemos vivido ayudará a otras personas. Además, de esta manera podemos llevar información útil a las personas y ayudarlas a tomar mejores decisiones.

Y recuerda , "la belleza de una mujer no es la estética de su cuerpo, sino el reflejo de su alma y, que tus seres queridos te  aman por lo que eres, no por como eres"


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1 comentario:

  1. Y no solamente es el echo del susto del momento cuando a uno le dicen que tiene un tumorcito y tieen uno que operarse , de todo pasa por al mente pero todo relacionado con la muerte, nada bueno pasa, pro mas buenas bibras que el envien a uno, al acostarse uno solo le vieen a la mente los malos pensamientos y solo le queda a uno meterse dentro de l acobija y llorar a solas para que no sufran lso seres queridos de uno y al levantarse uno tiene que sequir dandole animso a los demas por mas queuno sabe al 100% lo asustada que esta.
    A mi me operaron de un tumorcito,hace ya 10 meses y gracias a Dios salio negativo, Pero aun los fantasmoas de volverlo a padecer viven como si fuera julio del 2011 cuando me diagnosticaron la enfermedad, es tanto mi temor que temo volver a chequearme, al año de operada, por que temo que vuelvan a decirme lo mismo, y eso no me pasa solo a mi le pasa a todas las mujeres como yo que hemos pasado por esto, sean compresivos con sus familaires que ha sufrido de esto, por mas que las vean muy fuertes por dentro estan llorando y temen morir de cancer.

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