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domingo, 27 de mayo de 2012

Deseos, deseos y deseos…





Si en algún momento del día nos detuviéramos y observáramos, fácilmente podríamos ver que nos pasamos el día deseando que las cosas sean diferentes: Deseando no estar en el automóvil sino en nuestro destino; deseando que lleguen las vacaciones; que llegue el fin de semana; que el trabajo sea diferente; que la relación con la pareja sea de otra forma; que...

Deseando, deseando y deseando… Pero la vida insiste en ser tal cual es, y no lo queremos ver. Las circunstancias son las que son. Todo sucede en su debido momento.

Transformar la actitud acerca de la vida y sus situaciones, implica comprometerse con un camino que sea coherente con lo que deseamos lograr. La vida es sencilla, si permanecemos atentos y en contacto con nuestras emociones, la claridad resultante nos permitirá tomar decisiones acertadas y aprender a fluir con ella, no es posible tener una actitud sencilla ante las dificultades y la vida en general, si las soluciones o caminos que escogemos para lograrlo se nos presentan, técnicos, sofisticados o mágicos.

Sí te entregas a la observación y cultivas la habilidad de ver las cosas tal cual son, irremediablemente empezará a surgir en ti la cualidad de la aceptación. Es un proceso natural.

Decides ver al otro tal cual es, y empiezas a asumir todas las proyecciones que has hecho sobre él, todas las expectativas, que finalmente eran solo tuyas y que  has puesto sobre las relaciones, en casa, en el trabajo, contigo mismo. Solo de allí surge la aceptación; es resultado.

Y estoy hablando de ACEPTACIÓN, no de conformismo o resignación que es muy diferente.

La resignación y el conformismo nacen del miedo, de la resistencia a observar  y contactar con lo que pasa en nuestra realidad más íntima, de las decisiones pendientes, el descuido del propio cuerpo, la superficialidad en las relaciones o la larga lista de insatisfacciones que llevamos a cuestas, pero que a veces preferimos que sigan allí.

Surgen del temor a perder la posición cómoda en la que creemos estar y no permitirnos salir de nuestra zona de confort personal.

Suelen acompañarse de una actitud de abandono, de falta de ilusión, de falta de compromiso. Permitirnos que los días transcurran repitiendo las mismas acciones, los mismos pensamientos, alimentando los mismos sentimientos, esperando qua la solución venga de afuera, o que un golpe de suerte cambie nuestro destino.

Cuando estamos en estado de resignación, consideramos que cualquier solución vendrá de afuera, responsabilizamos a los otros de lo que vivimos.

La culpa es de los jefes, la pareja tiene un carácter muy difícil, el gobierno debería ayudarme más….

Si empezáramos a aceptar que la vida es esta, tal cual, la de hoy, que nada es bueno o malo en sí mismo simplemente "es", nuestro ser estará en armonía.

Observar no es simplemente ver y va un poco más allá del “ser conscientes de”, implica una atención consciente, libre de juicios o justificaciones acerca de nosotros mismos o de las relaciones.

Una observación desligada de lo que está bien o mal, de lo que debería o no debería ser, utilizarnos como el objeto de estudio

Mírate en el espejo y pregunta… ¿Qué siento en tal o cual circunstancia? ¿Qué pensamientos se disparan? ¿Cómo se siente mi cuerpo? ¿Cómo respondo? ¿Qué acciones genera en mí este contexto?

Vivir estresados significa vivir en la no aceptación, es un indicio de que hay situaciones en la vida laboral y/o personal que no aceptamos, significa que probablemente intentamos controlar en exceso el curso de la vida, cuando es incontrolable, cuando lo único que podemos hacer es aceptarla tal cual se presenta, como a la pareja, los hijos, los amigos y a nosotros mismos.  ¡ACEPTAR!

"Intente parar, permanecer sentado y tomar conciencia de su respiración de vez en cuando a lo largo del día. Puede ser durante cinco minutos o cinco segundos.

Déjelo todo para aceptar plenamente el momento presente, incluso como se está sintiendo y lo que percibe que está ocurriendo. Durante estos instantes, no intente cambiar nada en absoluto, limítese a respirar.

Respire y permita que las cosas sean, mentalmente y de corazón permita que este momento sea exactamente como es y permítase ser exactamente como es"

Mindfulness en la vida cotidiana. Jon Kabat-Zinn




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3 comentarios:

  1. El mundo sigue su curso, y las cosas van sucediéndose una tras otra,...y aunque no todas nos gusten, las cosas son como son ..
    De si las acepto o las rechazo , dependerá mucho mi felicidad...

    Debo aceptarlas ,.. dejarme fluir y permanecer atenta y expectante.

    Por el contrario si me rebelo, sólo voy a provocarme dolor y ansiedad, comenzando a vivir en mi interior un sufrimiento absurdo pensando en, cómo , y de qué manera tendrían que suceder las cosas que no están en mí cambiar ....

    Aceptar es sinónimo de tolerar y permitir....

    Comenzar por aceptarme a mí misma con mis virtudes y limitaciones, podría ser un buen comienzo para después, como tú muy bien dices , aceptar cómo la vida insiste en ser tal cual es.

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  2. Aceptar no significa darse por vencido,.. sino admitir que hay cosas que no pueden ser .

    Cuando nos topamos en nuestra vida con una derrota o con un final que no deseamos, al principio nos resignamos ante la evidencia de que un camino se nos ha cerrado, o que el final de la película no era el deseado por nosotros .....

    Aceptar esta realidad me llevará a buscar un nuevo camino y un nuevo rodaje .

    Es una oportunidad de cambiar.

    La resignación es derrota. Es " quedarse llorando sobre la leche derramada " , pero aceptar esa realidad, es darle la espalda al dolor y buscar un nuevo comienzo,... un nuevo aprendizaje,... un nuevo fracaso, quizás ... en definitiva, una nueva oportunidad.

    David : gracias por tus reflexiones . Un abrazo !

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  3. "Si empezáramos a aceptar que la vida es esta, tal cual, la de hoy, que nada es bueno o malo en sí mismo simplemente "es", nuestro ser estará en armonía"

    Si, claro. Es fácil estar en armonía. Facilisimo, siempre y cuando nos podamos disociar de los agentes externos que hacen que nuestra armonia desaparezca. Cierto. Nuestra vida es lo que "es" y es por ello que disociarse para adquirir armonia no es tan fácil como presenta el escrito.

    Y aceptar, se acepta, como no... Si no queda otra...

    Saludos David ;)

    ResponderEliminar

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