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domingo, 6 de noviembre de 2011

Adoptar es amar, pero más, es lo que te aman...




Todo llega… después de seis años de espera tendremos a nuestro hijo o hija pronto!!!

Así pueden empezar muchas historias de adopción. Historias de anhelos, de espera, de nervios y hasta… desánimos. Historias de muchos padres y madres que desean tener hijos y que no entienden el porqué se lo ponen tan difícil.

La adopción es un acto de amor. Al adoptar se es consciente de que el niño que llegará a casa quizá no tendrá el color de nuestros ojos o piel, pero lo que si es conocido es que el niño necesitará de amor y cariño, el amor de una familia. Es una decisión de amor, y no tan solo para dar sino para recibir también, la recompensa es grande.

El común denominador en todas las adopciones es que los padres  tienen mucho amor para dar. Adoptar un niño es una verdadera prueba de amor.

Asha Miró, fue una niña adoptada por una familia española, vive en Barcelona desde 1974, ha trabajado como maestra y escribió “La hija del Ganges”. La historia de una adopción. 

Asha Miró simboliza, con su preciosa sonrisa, el mestizaje armónico entre la cultura india y la catalana. Asha nació en un pequeño pueblo de la India llamado Shaha no muy lejos de la ciudad sagrada de Nasik, a orillas del río Godavari.

Vivió entre Nasik (cerca de Bombay) y Mumbai los primeros seis años de su vida, hasta que en 1974, cuando ella tenía 7 años, fue adoptada por una familia catalana conformada por Josep Miró y Electa Vega y se convirtió en una ciudadana más de Barcelona.

Este es su testimonio…

“Me estremece la importancia desmedida que tanta gente da al hecho de ser sangre de la propia sangre. Sí, es muy importante, pero también lo es, y mucho, todo lo que viene después, todo lo que mis padres me han dado, una herencia que va más allá de la sangre”

“Me conmueve saber que me hayan deseado tanto, que me hayan querido y que hayan invertido todo tipo de esfuerzos para llevarme a su casa”.

Fui la elegida y este privilegio, que siempre he tenido muy presente, ha sido una constante, un sentimiento muy vivo en todo momento que hace que a menudo me pregunté: ¿Y por qué yo?.....

Los recuerdos que tengo de mi infancia son de tristeza, de soledad, y de haber estado viviendo en un orfanato, una gran casa donde viven más de 100 o 200 niños y lo comparten todo, todo lo que tienen.

Llegó un momento en que descubrí lo que eran unos padres y luché por tener unos. Y justo en ese momento hubo unas niñas que se fueron adoptadas hacia Barcelona y entonces escuché esta palabra y fue para mí como una palabra mágica.

Y pensé que en Barcelona también podía encontrar unos padres y le pedí a una monja que me los buscara y así fue como contacté con Cataluña.

Pensé que si esas dos niñas tenían unos padres en Barcelona seguro que en Barcelona habría muchos padres para mí.

“Ellos no nos han dado la vida, pero sí nos han proporcionado
su esencia y, con el mismo esmero con que el alfarero modela el barro, nos han modelado como personas.”



Vídeo: Noa y Miguel Bosé - La vida es bella


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3 comentarios:

  1. Quienes adoptan un niño han ganado un pedacito de cielo, han dado felicidad y amor a un ser y le han enseñado que el mundo puede ser un bonito lugar..........

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  2. Si Janeth…
    Y nada reconforta tanto como cuando ves en el rostro de tu hijo su magnífica sonrisa
    Un abrazo,
    David

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  3. El ser padre adoptivos es un privilegio, sabemos que nosotros no lo elegimos sino que ellos a nosotros, gracias por escogernos, haremos todo por ti, te amamos con todo nuestro corazón. Eres el mejor regalo que Dios nos ha dado.

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