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domingo, 18 de septiembre de 2011

¿Repetimos los mismos errores con nuevas parejas?






Las segundas parejas arrancan de una experiencia previa que, la mayoría de las veces, pone trabas al avance sentimental. No es lo mismo empezar “de cero” que empezar “de nuevo”.

Embarcar el corazón en una nueva relación significa asumir el pasado sin empeñar el presente y el futuro. Un delicado equilibrio que no siempre se consigue.

El hecho de que hayamos roto con alguien no significa necesariamente, que nuestros gustos, costumbres y carencias sentimentales hayan cambiado.

A la segunda relación llevamos los mismos miedos, necesidades, conflictos y carencias que a la primera. Elegimos para emparejarnos a personas aparentemente distintas, pero muchas veces en el fondo, son similares, volviendo a repetir situaciones casi idénticas. Y, tendemos a echar la culpa al otro de nuestro fracaso anterior sin molestarnos en hacer una verdadera auto crítica.

Y ¿cómo podemos asegurarnos una garantía de éxito en nuestra nueva relación?

Lo importante es estar dispuesto a:

Recuperar la confianza en el amor. Las rupturas afectan a la seguridad y la autoestima, es necesario sobreponerse para empezar de cero.

Ser comprensivo. El pasado existe, no se puede borrar. No hay que pretender anularlo sino entenderlo e integrarlo, con sus obligaciones y relaciones afectivas, para ser capaces de empezar una nueva etapa.

Ser generoso. Cuando se ha tenido una experiencia negativa previa, se tiende a ser egoísta con el tiempo y con el dinero. Las negociaciones de los divorcios suelen recrudecerse cuando se toca lo económico. Lo material se manifiesta como una forma de venganza.

Dialogar. En las segundas parejas el dialogo es, si cabe, más importante que en las primeras. Tener presente lo que salió bien y lo que salió mal en la anterior relación y hablarlo evita interpretaciones erróneas y situaciones difíciles.



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4 comentarios:

  1. Buen tema David.....
    Desde mi segundo matrimonio y desde mi experiencia me atrevo a decir que hay mucha verdad
    en tu escrito..

    Desgraciadamente traemos a nuestra nueva relación el equipaje de lo vivido anteriormente...

    Hay que ser muy valiente para hacer una verdadera autocrítica como tú bien dices, ...
    y eso nos conduce casi con toda seguridad , a cometer los mismos errores anteriores..

    El fracaso de mi primera convivencia pudo ser un cúmulo de circunstancias, aunque me
    inclino a pesar que la juventud de ambos, e incluso una idea un poco equivocada de lo
    que es el amor, nos pudo llevar al fracaso de una relación que, también basaba parte de su andadura en un porcentaje muy alto de pasión y falsas expectativas sobre nuestra pareja...


    El hecho de comenzar nuestro viaje de la vida siendo jóvenes es hermoso , pues se cuenta con el empuje de esa juventud para esa una dura travesía juntos, pero a veces, la evolución de los mienbros de la pareja no llevan la misma velocidad, y ambos empiezan a distanciarse en algún punto de ese viaje que habían emprendido ...

    En un segundo intento la pasión queda un poco relegada por un amor mucho más sereno, lo cual no significa que sea menos gratificante ...

    El enamoramiento que nos hacía ver al otro como nuestro príncipe azul, queda reemplazado por aceptar al otro con todas sus virtudes y sus defectos, por lo cual es más
    difícil que se produzca una desilusión..

    La madurez de los dos es también un punto a favor ..

    Pero lo más triste es que a veces, la experiencia negativa acumulada , nos hace desconfiados y no nos deja disfrutar de la nueva relación en todo su esplendor...


    Pienso que la sinceridad y la comunicación son un punto imprescindible en ambas relaciones,
    pero en la segunda mucho más, porque ambos mienbros traemos temores y dudas ...

    La naturaleza es sabia y nos concede nuevos intentos para ser felices...

    Un fracaso en nuestra vida no debería ser obstáculo para lanzarnos con los ojos cerrados a un nuevo amor, a una nueva oportunidad .....

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  2. Anónimo, gracias por tu valioso comentario que enriquece y complementa esta entrada.

    Está muy extendido el miedo a fracasar en las segundas relaciones frecuentemente debido a que nos empeñamos a que todo no acabe como la relación anterior. El miedo al fracaso puede hacernos actuar a veces de una forma no natural. Inclusive el miedo a fracasar de nuevo puede hacernos que aceptemos situaciones a cambio de no volver a encontrar la soledad.

    Creo que la experiencia anterior más que una carga, debe ser una ventaja para afrontar una vida mejor con la nueva pareja.

    Un abrazo,
    David

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  3. Creo que lo más importante en una pareja es que halla un interés mutuo,no se puede ir cargoseando al hombre,a parte si hay amor de las dos partes todo funciona,muchas mujeres se denigran cuando un hombre las deja,vuelven locas a sus actuales parejas y se creen que de esa manera lo pueden todo,no se hacen valer como mujeres,pierden la autoestima,terminando siendo nada,son personas que en su vida no han logrado nada.se les pasa la vida mirando la de los demás,es lamentable,hay que hacerse valer por eso caen en lo mismo,hasta algunas viven con sus padres,despeguen mujeres,haganse valer!!

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  4. Gracias Anónimo(2) por tu comentario.

    Cuando una relación ha fracasado deberíamos retro alimentar nuestros pensamientos con mensajes y conversaciones que nos aporten poder personal en lugar de restarlo. ¿Qué significa esto? Que debemos dejar de pensar en el fracaso como algo terrible y afrontarlo como una nueva oportunidad para rehacer la vida.

    Un abrazo,
    David

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