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martes, 1 de marzo de 2011

Los chicos están bien (The kids are all right)





La película está realizada de forma muy fresca y dinámica, con cierto humor y mucho desenfado, por lo que se torna muy agradable de ver, aunque tiene mucho de drama y de sentimientos enfrentados.

Nic y Jules, una pareja lesbiana tuvieron una hija, Joni, y un hijo, Laser, por inseminación artificial. Ahora los chicos quieren conocer a su padre biológico, lo que trastocará un núcleo familiar que parece que estuviese basado en una perfecta armonía y una absoluta tolerancia.

La familia convencional está en crisis, y de qué manera. Si hace algunos años los hogares mono parentales compuestos por mujeres y hombres divorciados o incluso solteros constituían una realidad insólita para una sociedad en constante mutación. En este contexto, no nos resulta extraño el panorama familiar que nos presenta en esta película, formada por un matrimonio de lesbianas con dos hijos adolescentes que comienzan a hacerse preguntas sobre el hombre que, desinteresadamente, donó el esperma requerido para su propia concepción.

Más allá de lo exótico de la situación. Al fin y al cabo, en esta curiosa historia de líos domésticos, cada matriarca concentra en sí misma algunos de los roles consabidos de unos padres (madres en este caso) preocupados por sus hijos adolescentes; por un lado, el carácter estricto y perfeccionista de Nic, por otro, la naturaleza bohemia y permisiva de Jules; en una interacción continua que afectará a su propia relación como pareja.

Aunque aquí la auténtica caja de los truenos se identifique más bien con la irrupción en escena de Paul, el padre biológico de los chicos, un soltero empedernido de espíritu libre que colisiona frontalmente con la sobreprotectora Nic y congeniará con la un tanto confusa Jules.

El feliz matrimonio, asentado en una buena posición socioeconómica y gozando de las mieles de la madurez, sentirá como los cimientos de su vida se tambalean al tiempo que las insatisfacciones reprimidas salgan al exterior de forma inesperada.

El estudio psicológico sobre la pareja y la estabilidad emocional que realiza la autora podría extrapolarse a matrimonios heterosexuales o a parejas homosexuales de hombres, lo cual convierte en universal todo lo que se ve en el film y nos llega a todos por igual.

Si podéis ir a verla, a mi me gustó…

Vídeo The kids are all right




Y hoy leo esta curiosa noticia en el periódico LA VANGUARDIA

Dos lesbianas exigen una pensión alimentaria a un donante de esperma en Alemania

La pareja se comprometió a no exigir compensaciones financieras, pero tras cuatro años se echaron atrás.

Klaus Schröder, un profesor de 52 años residente en el Palatinado (suroeste), hizo una donación de esperma hace cinco años a una pareja de lesbianas que habían puesto un anuncio en un periódico.

Las dos mujeres se habían comprometido a no exigirle compensaciones financieras para el hijo que pensaban engendrar, informa la revista alemana Der Spiegel.

Tras el nacimiento, Klaus Schröder, que no tenía hijos, desempeñó un papel "parecido al de un papá auxiliar" y vio aproximadamente una vez por mes al pequeño David, cuyo bautizo también pagó.

Las dos mujeres reclaman ahora una pensión alimentaria para su hijo, de casi cuatro años. Y la ley parece darles la razón, subraya el semanario, porque el derecho alemán estipula que un padre debe hacerse cargo de las necesidades de su prole si no cabe duda sobre su paternidad, como es el caso. La única excepción es cuando la pareja de la madre adopta legalmente al niño. En este supuesto, el padre biológico queda exento de asumir los gastos.




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1 comentario:

  1. la peli me la apunto ;)

    la noticia " exigen una pensión alimentaria a un donante de esperma " ... me he quedado vizca !!

    no, no creo que tengan derecho a pedir eso a menos que haya letra pequeña que no sepamos...

    Gracias David ;)

    ResponderEliminar

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