Google+ Followers

domingo, 18 de julio de 2010

¿SABES DECIR “NO”? (Primera parte)





Cuando queremos decir "no" y decimos "sí", estamos devaluando nuestro "sí"

Comunicarse eficientemente con los demás, con precisión y empatía y dejando un poso de imagen positiva ante nuestros interlocutores es uno de los cometidos clave en una vida en sociedad. Se trata de un proceso complejo, en el que debemos articular habilidades aprendidas y talentos naturales (como el dominio del lenguaje oral y gestual, el don de la oportunidad, la adecuada gestión de las emociones, el encanto personal...). Y en el que hemos de combinar la tolerancia necesaria para aceptar y entender al otro, con la capacidad de expresar nuestras opiniones o preferencias.

Hay dos cosas que a muchas personas les resultan problemáticas o difíciles: una es de pedir o solicitar favores, y la otra, decir "no". Centrándonos en esta última cuestión, dar respuestas negativas supone un esfuerzo, empeñados como estamos en caer bien, en resultar tolerantes, comprensivos, amables y diligentes. La timidez y el déficit de autoestima son problemas añadidos a la hora de decir que no.

Todo empieza en la infancia

Entre las primeras actitudes que aprende un bebé, la de negarse, la de rebelarse ante sus padres, ocupa un lugar preferente. Oponerse es la mejor manera que el niño o niña tiene para afirmarse. Es una forma de marcar una diferencia entre ellos y el exterior, una defensa ante la sensación de invasión que perciben por el requerimiento constante que viene de su entorno. Con el paso de los años la estrategia de él no va remitiendo, aunque en la adolescencia recobra su fuerza y se erige casi en patrón de conducta.

Pero en la medida que el joven va asumiendo mayores cuotas de responsabilidad y autonomía, le resulta más difícil decir no. Comienzan a adquirir relevancia planteamientos como los de evitar problemas innecesarios y propiciar un buen ambiente con su entorno, caer bien a los demás, soslayar las discusiones... El problema surge cuando esta tendencia se consolida en exceso y, por timidez, comodidad o pragmatismo se convierte en hábito.

Ser incapaces de decir "no" equivale a hacernos daño

Hay que diferenciar entre no contrariar a nuestros interlocutores porque coincidimos con sus propuestas, opiniones o planteamientos y entre hacerlo por sistema, siempre y en cualquier circunstancia. Si no manifestamos nuestro desacuerdo cuando discrepamos en cuestiones importantes, o si hacemos lo que consideramos inapropiado o lo que resulta perjudicial para nuestros intereses, anteponemos las necesidades, opiniones o deseos de los demás a los nuestros. Esto puede causarnos, además de los previsibles perjuicios de índole práctica, problemas de autoestima, y puede trasmitir de nosotros una imagen de personas con poco criterio.

Tras esta conducta complaciente puede hallarse la creencia de que llevar la contraria o no aceptar tareas que consideramos incorrectas o que no nos corresponden conduce a que se nos vea (o nos veamos) como egoístas. Muchos piensan que eso es casi lo peor que les pueden llamar, hasta tal punto tienen asumido que la generosidad, la compasión, la empatía y la incondicionalidad son atributos positivos, y del todo contrapuestos al egoísmo natural -y hasta cierto punto, lógico- de las personas.










La timidez

3 comentarios:

  1. creo que se decir no, quizas no a un 100% pero si cerca y no por ello me creo egoista en absoluto.
    la cosa es...y cuando no te saben decir un "no" y ponen una excusa?¿

    gracias por la entrada

    ResponderEliminar
  2. Depende de la situación, pero normalmente se nota que es una excusa, y entonces depende de ti y tu criterio para actuar consecuentemente.
    Gracias por todos tus comentarios :)
    Abrazos, David

    ResponderEliminar
  3. Soy niñera, amiga, psicóloga, animadora, cocinera, lavandera, barro y paso mopa, lavo baños y pocetas, maestra, enfermera, coordinadora, supervisora, administradora, chofer, cuidadora, GPS (ENCUENTRATODO), transporte, asistente personal, lavandera,plancho,oradora motivacional. No tengo vacaciones, ni día por enfermedad. Estoy de guardia 24 horas al día, 7 días a la semana.,Y me dices queeeee tu trabajo es más difícil que el mío. pasalo si eres. MAMÁ.

    ResponderEliminar

Las 10 gotas... más leídas en la última semana

Las 10 Gotas... más populares