Google+ Followers

lunes, 10 de mayo de 2010

LA INUTILIDAD DEL SUFRIMIENTO


Las personas somos felices o infelices, no por lo que pasa, sino por cómo nos tomamos la vida.

«... Aceptar lo inevitable. Dejar de complicarnos la vida. Creer que estamos en posesión de la verdad. Empezar a confiar en nosotros y dejar de creer que la solución está en los demás. Dejar que los “otros” sean dueños de nuestra vida y emociones. Querer arreglar las cosas con cambios drásticos. Vivir las contrariedades como tragedias. Dejarnos contagiar por el pesimismo reinante. Agotarnos...», afirma la autora de «La inutilidad del sufrimiento»

Los pensamientos están ahí. Esa voz que cuando estudiábamos para los exámenes nos repetía “es demasiado tarde, no te queda tiempo”, la que en las entrevistas de trabajo nos repite “no les estás gustando, se darán cuenta de que tienes poca experiencia”, la misma que en nuestras primeras citas nos dice “se está aburriendo contigo, tiene ganas de irse…”. Esa voz, esos pensamientos y no los exámenes, ni las entrevistas de trabajo, ni las primeras citas son las que consiguen que te estreses, tengas ansiedad y entres en un estado que te predispone al fracaso. 

¿No sería maravilloso aprender a poner esas voces en nuestro mismo bando? Aprender a animarte a ti mismo, a relajarte en los momentos difíciles, a motivarte y por qué no a decirte algún piropo de vez en cuando…









En una entrevista realizada por el periódico ABC María Jesús Álava decía:


—¿Por qué nos hacen sufrir? —Por la educación que recibimos. Porque no sensibilizamos a los niños hacia lo positivo, hacia lo que hacen bien, hacia lo que les puede dar seguridad y confianza.

—¿Se sufre de amor o desamor? —Se sufre cuando no sabemos amarnos a nosotros y amar a los demás. Cuando dejamos nuestra felicidad en manos de otras personas.

—¿Cómo no se puede sufrir inútilmente? —Utilizando nuestra inteligencia emocional, siendo conscientes de que cada instante de nuestra vida tiene sentido si aprendemos de él.

—¿El sufrimiento, como el pensamiento único, es una lacra? —Cuando lleva a la desesperación sí; cuando te ayuda a descubrir el sentido de la vida y te prepara para sacar lo mejor de cada experiencia, no.

—¿El pensamiento, previo a la emoción, nos sienta bien o mal? —Efectivamente, lo crucial no es lo que nos «pasa», sino lo que pensamos. Y explica cómo personas que han vivido un mismo hecho experimenten emociones diferentes.

—¿Por qué hoy los jóvenes han perdido los valores de respeto a nuestros mayores? —Porque hemos abdicado de nuestra misión con ellos. No hemos puesto unos límites, unas normas básicas, unas reglas que les ayudasen a su crecimiento y desarrollo.

—¿Qué habitos debemos disminuir y cuáles potenciar? —Disminuir: sufrir inútilmente y machacarnos por lo que no tiene solución. Dejar que los demás nos responsabilicen de sus insatisfacciones. Potenciar: asumir que nos podemos equivocar. Animarnos cuando «todo esté en contra». Pensar en positivo. Confiar en nuestras posibilidades, incluso después de un fracaso. Hay que sonreír al máximo.

—¿La sensibilidad engrandece al ser humano? —Sí, pero ser sensible no significa dejar de luchar ante los acontecimientos hostiles o difíciles, ni «hundirse» ante la adversidad o «tirar la toalla».

—¿Debemos educar a los niños para no castigar a los hombres? (Pitágoras) ¿Así son educados? —No. La Educación no los prepara para la vida «real».

—¿Por qué no se sienten felices hoy los adolescentes con la «dolce vita» que disfrutan? —Porque saben que tienen lo que no se han ganado y no aprecian lo que les regalan sin haberlo merecido con su esfuerzo. Porque además no poseen lo fundamental: el tiempo de sus padres.

—¿Cuándo acaba la formación? —Como dice Josefina Aldecoa, «la educación es un proceso que no termina nunca».

—¿Dónde anida la felicidad? —Después de 30 años de Psicología, afirmo con rotundidad que la felicidad está dentro de nosotros y podemos aprender a ser felices. Dirigiremos nuestros esfuerzos y energías a ser dueños de nuestros pensamientos; así lograremos vivir la felicidad.

A la irritación, ¿autocontrol? —Es la mejor opción y afortunadamente el autocontrol puede aprenderse. Enfocaremos la estrategia a controlar nuestra irritación en las primeras fases: ganaremos eficacia y ahorraremos energía.

—¿Por qué el amor es felicidad y plenitud, dolor y sufrimiento? —Muchas personas piensan que su felicidad está en manos de los demás porque dependen de su amor para sentirse bien. Es erróneo. El amor tiene explicación y misterio, grandeza y miseria.

—¿Lo que más le hizo sufrir? —La muerte de mi madre.

—¿Lo que más le ha hecho feliz? —Saber que soy responsable de mi propia felicidad. La profesión que tengo me ayuda mucho, pero lo más importante es que aplico todos los principios de la psicología útiles.

Video: "La inutilidad del sufrimiento"








Lecturas relacionadas:

2 comentarios:

  1. Lo ha dicho perfecto: a los jóvenes y niños les falta presencia de los padres, hasta los bebés hoy día ya se encuentran con un mundo frío y hostil y a los “adultos” nos falta compresión entre nosotros mismos.
    Y a mí me falta “autocontrol” con las situaciones que se escapan de mis manos….
    Tan fácil que es ser felices y nos podemos obstáculos………

    ResponderEliminar
  2. El pensamiento es creador, todo está dentro nuestro solo debemos saberlo con consciencia y cambiar nuestras actitudes frente a la vida y frente a la humanidad. Cuando la actitud es positiva todo fluye maravillosamente.
    Gracias, excelente entrada y excelente entrevista.
    Un Abrazo

    ResponderEliminar

Las 10 gotas... más leídas en la última semana

Las 10 Gotas... más populares