Google+ Followers

martes, 9 de marzo de 2010

WOMENOMICS - hoy el sistema educativo habla en mujer


Avivah Wittenberg-Cox recientemente escribió para el International Herald Tribune que su gran éxito en el mundo del Internet le costó su vida familiar. Se encontró ante la necesidad de aceptar los límites autoimpuestos, para lograr cada trato y tomarse cada avión transatlántico. Ella no quiere los millones, ni desea vivir como una ermitaña. Conmovedoramente admite: "Deseo tiempo. Tiempo para tirarme al piso y hacer un rompecabezas con mi hijo de tres años, sin pensar simultáneamente en cuarenta y tres cosas que debería haberle agregado a mi lista de ‘para hacer’".

Hoy os copio una entrevista que le han realizado en La Contra de La Vanguardia. Un claro ejemplo de cómo el mundo está cambiando hacia un mundo que habla en mujer, más emocional. 


Avivah Wittenberg-Cox, consultora de empresa y autora de "Womenomics". Tengo 48 años: me ayudan a tratar con directivos cincuentones, aún mayoría, pero por poco tiempo. Nací en Canadá y vivo en París. Mi hijo y mi hija ven cocinar y fregar a papá y eso educa. El capitalismo aún habla macho, pero aprenderá mujer. Participo en Rethink-her

"El ego del varón antes que preguntar se deja engañar"

Ayudo a las empresas a comprender que hoy ya las mujeres tienen la mayor parte del talento y del mercado...

¿Talento? ¿Tiene cifras?
Es una revolución en todo Occidente: los chicos - es preocupante-abandonan el sistema educativo antes que las chicas y, por tanto, ellas están cada vez más preparadas y más tituladas.

¿Por qué? 

Hay dos fenómenos paralelos: los chicos, con menor inteligencia emocional, prefieren un trabajo antes que una carrera - cobrar cuanto antes-y, además, tienen cada vez más problemas para encajar en un sistema que está feminizado, porque hoy el sistema educativo habla en mujer.

¿En qué sentido? 

Pues que las mujeres son mayoría en la universidad, pero también entre las profesoras de parvulitos y en todos los demás niveles educativos: la mayoría de los profesores hoy son profesoras.

¿Y eso qué cambia? 

Pues que del mismo modo que antes las instituciones hablaban en masculino, hoy el sistema educativo ha feminizado sus pautas, actitudes y normas, su sentido común. Hoy la educación habla en mujer. Y si eres mujer es más fácil entenderlo, adaptarse y triunfar en él y, por lo tanto, educarse y titularse,

Aún no pasa lo mismo en las empresas. 

Las empresas siguen hablando en hombre porque sus cuadros directivos son en su mayor parte varones, pero es sólo cuestión de tiempo que se vean obligadas a hablar también en mujer, porque están más educadas, capacitadas y tendrán más poder.

¿Debemos alegrarnos de ese cambio? 

Debemos aprovecharlo, porque es imparable. Y no se confunda conmigo: yo no celebro la feminización de la educación, como no celebré tampoco su machismo. Lo que todos deberíamos celebrar es el equilibrio.

¿En qué consiste ese equilibrio? 

En ser bilingües: hablar los dos lenguajes, hombre y mujer. Las empresas de futuro tienen que aprender hoy a hablar esos dos idiomas o perderán la oportunidad de crecer.

Por ejemplo. 

La tecnología. El hight-tech era el clásico territorio macho. Y en especial los teléfonos móviles de gama alta.

Lo único que los hombres alardeaban de tener muy pequeño. 

Porque el mercado de móviles - y aún hoy el de alta tecnología-estaba dominado por una vanguardia de techies (adictos a la tecnología) que eran los enterados líderes de su grupo que dictaban sus pautas de consumo al resto del mercado, mayoritariamente masculino, que trataba de seguirlos. 



¿Y ellas? 

Se creaban nichos de productos femeninos con más diseño y más fáciles de uso: había coches "de chica" u ordenadores.

Monísimos y de colores, pero con menos prestaciones que los "de verdad". 

Cierto, pero todo eso era antes.

¿Ya no hay productos "de chica"? 

Hoy son las mujeres las que imponen su gusto al mercado incluso en lo que antes eran "reservas de machitos enterados", como la tecnología de automóviles, las altas finanzas, la banca al detalle o la informática.

Por ejemplo. 

El iPhone es un aparato de alta gama que habla en mujer: es de manejo intuitivo y fácil, pero de altísimas prestaciones; tiene un diseño cuidado y hasta el envoltorio es atractivo.

¿Eso es lenguaje mujer? 

Exacto: empezando por la facilidad de uso - no se trata de desafiar a tu raciocinio, sino de complacer a tu sentido común-,que sea intuitivo, que no sea necesario racionalizarlo ni leer libros de instrucciones ni letra pequeña. Y eso sirve igual para la banca.

Eso le gusta a cualquiera. 

¡Por eso las empresas que hablan mujer acaban vendiendo el doble a todos!

¿Qué es hablar mujer en consumo? 

Simplicidad de uso, pero sofisticación en el servicio con belleza en el diseño. Cuando compra algo, una mujer no compra sólo el aparato sino la experiencia de todo: desde el envoltorio hasta el servicio posventa.

Hay que ser bilingüe, pues. 

El varón cuando compraba un móvil, en cambio, sólo compraba el artilugio. Y hacía caso al amigo techie enterado. Pero hoy han probado experiencias femeninas como el iPhone y lo adoran. Por eso, es el primer móvil de alta gama que vende exactamente igual - al 50 por ciento-a hombres que a mujeres. La tecnología de gama alta hoy ya no es tecnología macho. Hoy habla mujer.

¿Y en banca pasa igual? 

Lo mismo, porque la mujer no tiene un ego que defender. Donde un varón puede callarse, aunque no entienda lo que le explican, porque se da por sentado que está obligado a saber de finanzas; o donde él quedaría mal al regatear por una pequeña comisión, ellas no se callan y preguntan y regatean.

¿Por qué son más racionales? 

No tienen un ego que proteger. Si no entienden algo, dicen "no le entiendo". Y punto. Y además consideran que si ellas no lo entienden, el problema es del banco que le quiere vender algo sin saber explicárselo o cobrarle una comisión también inexplicable.

¿La banca hablará en mujer? 

Sí y tendrá que ser más sencilla, agradable, transparente, mejor diseño y más próxima y familiar. Porque si habla en mujer, se ganará también a los hombres. 

¿Qué opinas, es mejor hablar "hombre" o "mujer"?

1 comentario:

  1. Se puede hablar en un lenguaje sencillo y claro y no necesariamente colocarle sexo, entrariamos en màs de lo mismo porque antes el mundo era màs màsculino, ahora màs femenino y serìa una guerra de nunca acabar.
    Y como dice ella: "Conseguir el equilibrio", porque ver el mundo en blanco o en negro nos hace perder los matices.

    ResponderEliminar

Las 10 gotas... más leídas en la última semana

Las 10 Gotas... más populares