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martes, 19 de enero de 2010

Los niños cuando juegan... juegan



La sensación interna de falta de tiempo nos lleva a querer hacer muchas cosas a la vez para aprovechar el tiempo. Si en nuestro día a día escuchamos sin entender, leemos sin aprender, miramos sin fijarnos, comemos sin oler ni saborear, hablamos sin pensar, pensamos de forma automática, perdemos muchas oportunidades de disfrutar de una vida plena.


La atención tiene la capacidad de transformarnos,  por eso es tan importante mirar sin distorsionar la percepción con ideas y concepciones previas, sin utilizar imágenes, opiniones, juicios de valor, comentarios internos, interpretaciones almacenadas en la memoria.


Este vacío nos hace buscar convulsivamente, más variedad, más intensidad, para compensar lo que nos parece una vida sin sustancia.
La atención es una visión libre de prejuicios, sin condicionamientos, ni reacciones automáticas, normalmente los automatismos suelen basarse en la memoria del pasado y las expectativas del futuro, todo aquello que habitualmente consideramos bueno o malo también influye en lo que estamos percibiendo.



¿Por qué los niños logran estar en el presente de una forma mucho más plena, más natural?. Esto ocurre porque están libres de los aprendizajes que tenemos los adultos que no son correctos, condicionamientos, aprendizajes que acarrean sufrimiento, luchas entre lo que está bien y lo que está mal, la búsqueda del placer y la huida del dolor. Los adultos deberíamos de aprender de los niños esta virtud de estar en el presente. En realidad, cuando ellos están jugando, están jugando verdaderamente y se lo pasan bien. No están pensando en  otra cosa que no sea el jugar, no están pensando que deberían estar haciendo esto o aquello.


Os transcribo una entrevista que le realizaron a Susana Martínez- Conde, neurobióloga, que ha estudiado como el cerebro humano reacciona frente a las situaciones de la vida.



Susana Martínez-Conde, Neurobióloga. Tengo 40 años. Nací en A Coruña y vivo en Phoenix (Arizona), donde dirijo el laboratorio de Neurociencia Visual del Instituto Barrow. Estoy casada y tengo dos hijos, uno recién nacido. 


"Toda experiencia vivida es fruto de la imaginación"


Es usted fruto de mi imaginación?

Todo es fruto de la imaginación: cada experiencia vivida, cada persona conocida, cada objeto observado. El cerebro no reconstruye la realidad, sino que construye nuestra experiencia de la realidad.

¿Por mucho que quiera ser consciente de la realidad voy a inventármela? 

Existe cierta correspondencia entre nuestra percepción subjetiva y el mundo real, de lo contrario andaríamos chocando contra los muebles, pero mi percepción de los objetos no es exactamente idéntica a la realidad.

¿A qué se refiere? 

Si cojo un periódico y lo leo con luz artificial y con luz natural veo lo mismo: letras negras sobre fondo blanco; sin embargo, la cantidad de fotones que reflejan las letras negras con luz natural es mucho mayor.

Es decir…

No existe para el cerebro una experiencia absoluta de lo que es negro y de lo que es blanco, todo depende de con qué se le compare. Otro caso es el de la tercera dimensión: la información del volumen de los objetos no llega al cerebro porque nuestras retinas son bidimensionales. La tercera dimensión es una construcción cerebral, una ilusión.

¿Imaginar y ver es lo mismo? 

Mirar una imagen de una persona o cerrar los ojos e imaginar esa imagen de la persona activa los mismos circuitos del cerebro. Realidad e ilusión son fronteras ficticias.

Siendo así, ¿cómo estudia la realidad?

Precisamente las ilusiones visuales son una de nuestras herramientas más importantes para entender cómo el cerebro construye nuestra experiencia de la realidad.

... Y por eso ha llenado usted su laboratorio de magos e ilusionistas. 

Las ilusiones visuales y cognitivas desarrolladas por magos son muy útiles para estudiar las bases neuronales de la consciencia.

Cuénteme sus averiguaciones. 




Al mago no le importa tanto distraer la mirada del espectador como manipular su atención. El espectador puede mirar atentamente el truco y sin embargo no verlo, porque está prestando atención a otro lugar.

No es lo mismo ver que mirar. 

Exacto, que estés mirando algo no quiere decir que esa información se esté procesando conscientemente si la atención está puesta en otro lugar o está dividida, y esa es una de las técnicas de los magos: dividir la atención del espectador.

¿Y cuál es el valor científico de esta argucia?

 
Comprobar que nuestro cerebro puede disociar lo que es la atención de la información visual.

Entre sus colaboradores tiene a uno de los mayores carteristas de la historia. 

Apollo Robbins, que saltó a la fama porque fue capaz de robar todo tipo de objetos al personal del servicio secreto de Jimmy Carter. En un visto y no visto les sustrajo sus carteras, identificaciones oficiales, el itinerario oficial del presidente, sus armas y todo tipo de objetos sin que se enterasen.

Excelente colaborador. 

Robbins se dio cuenta de que podía manipular de manera diferente la atención del sujeto si realizaba un movimiento curvo o un movimiento recto con su mano. Utiliza un movimiento recto cuando quiere que la atención del sujeto vaya del punto A al punto B, y curvo si quiere que la atención se mantenga a lo largo de todo el movimiento. Sabemos que funciona, pero no por qué.

¿Cuál es su hipótesis? 

Que estos dos tipos de movimiento activan sistemas diferentes de movimientos oculares en el cerebro. El movimiento recto activa el sistema sacádico (un movimiento rápido del ojo) y el movimiento curvilíneo activa un movimiento suave.

¿Y? 

Durante el movimiento sacádico, mientras los ojos van de A a B, la percepción está suprimida. Vemos A y vemos B, pero no lo que ocurre entre A y B. Otro ejemplo.

... 

Con Johnny Thompson, el Gran Tomsoni, investigamos el papel de la risa en sus espectáculos de magia. Mediante la comedia consigue manejar la percepción del espectador. Según Thompson, cuando la gente ríe, el tiempo se para y su truco pasa desapercibido.

¿Existe una relación entre humor y descenso de atención? 

Todo apunta a una conexión importante entre emoción y atención que hoy por hoy es desconocida en neurociencia cognitiva.

¿A mayor emoción, menor atención? 

Esa es la hipótesis. Los magos no sólo juegan con la atención, sino que también introducen falsas memorias. El mago describe la acción que acaba de hacer pero no de la manera exacta como sucedió, y eso da lugar a que el espectador lo recuerde como lo describió el mago y no como en realidad pasó. Así, al final del espectáculo, el espectador no puede reconstruir lo que ocurrió.

... Le faltan piezas del puzle. 

Exacto, hay piezas que ha eliminado haciendo que el espectador preste atención a otro lugar y piezas que no corresponden. Por tanto, la reconstrucción no es posible.

¿Nadie puede? 

Nadie, porque son procesos muy generales que tienen que ver con el cableado de nuestros cerebros, a excepción de los autistas, que no responden a las claves sociales que utiliza el mago para manipular la atención. 

Fuente:  LA CONTRA de LA VANGUARDIA (19/01/2010)





Y tú, ¿Escuchas sin entender? ¿Miras sin fijarte? ¿Comes sin oler, ni saborear? ¿Piensas de forma automática?

3 comentarios:

  1. Hola David,

    Que bueno, como me gusta ver a las Flores de Bach por duplicado junto a la columna de la Contra, gracias por tu ayuda

    Un abrazo

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  2. Hola Pilar, La Contra además de tener muy buenas entrevistas, es un buen balcón para evangelizar sobre muchos temas, y porque no sobre el tema que nos apasiona, como son las esencias florales del Dr. Bach.

    Abrazos,
    David

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  3. Muy interesante la entrevista y totalmente de acuerdo con el texto principal.

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